Un espacio personal

dormitorio

Al decorar una habitación es inevitable que se nos vengan a la mente varios conceptos e ideas que definan lo que queremos trasmitir. Pero principalmente siempre buscamos que nuestro cuarto sea un reflejo de nosotros mismos. Un toque personal y único es necesario, pero no hay limitaciones en el mundo de la innovación y el estilo; nunca es malo recurrir a las tendencias y en este articulo de como decorar un dormitorio: https://revistafamily.com/ideas-para-decorar-dormitorios/ hay excelentes opciones que podrían inspirar la habitación más acogedora y sofisticada del hogar.

Uno de los tips más acertados para alguien que pretenda remodelar su habitación es pintarla del color más neutro posible. Es preferible un tono como el blanco a un rojo, por ejemplo. El cuarto es un espacio personalizado donde debe respirarse paz y tranquilidad, los colores fuertes no consiguen el mismo efecto de relajación y concentración que pueden darte los tonos claros, además se encuentran totalmente descontinuados.

Edredones, cojines, cortinas, alfombras; todas ellas importantes en la decoración, ya que en ellas recae parte de la responsabilidad en la imagen del dormitorio. Aunque no hay límite de escogencia, en la cortina siempre es mejor utilizar tonos traslúcidos que permitan la entrada de la claridad. La alfombra puede hacer juego con los cojines en la cama y hacer uso de pelo sintético, por ejemplo, además, hay libertad plena para jugar con los colores, la suavidad de este material lo hace perfecto e irresistible, una idea, no obligatoria pero si útil e interesante.

La cama es, al lado del habitante, la protagonista del dormitorio, por lo que debe estar bien vestida. El color del edredón o la colcha dependerá del estilo del cuarto; si la habitación representa un estilo bohemio es preferible un edredón colorido con motivos propios de esta tendencia hippie y juvenil. No importa si la cama es matrimonial o individual, es el lugar donde nos sumimos en un sueño profundo y descansamos el cuerpo y la mente.

Espejos. Fundamentales para darle amplitud al espacio y simplemente necesarios para la vida cotidiana. No solo para vernos bien, sino para vernos e interactuar con nosotros mismos, un cuarto sin espejo es igual de incómodo que uno sin puerta.

Algunas ideas que van de la mano con la personalización de tu cuarto

Si tu visión es un cuarto inmaculado y visualmente irresistible, el shabby chic es para ti.

Dedicado al blanco y a selectos tonos pastel, irradian infinita limpieza y perfección, el shabby chic conserva un estilo vintage que tiene como beneficio el reutilizar muebles clásicos y otros accesorios catalogados como ‘’de otra época’’, en el que la cama posee una elegante estructura y en su mayoría con un cabecero alto y visible. Muchos también cuentan con un mosquitero de tul.

Sin embargo no todos somos iguales, a algunos les gusta botar todo y reconstruir desde los cimientos o simplemente, su toque personal está relacionado a un estilo minimalista, en el que toman lugar espacios novedosos con accesorios poco convencionales.

En este cuarto se dejan completamente de lado los muebles de madera y en cambio toman lugar el acero en distintas modalidades geométricas, una estructura extremadamente inusual pero también muy cool. A diferencia de la mayoría de los cuartos no tiene una sola mesita, sino tres. La única característica estricta del minimalismo es que todas las paredes del cuarto deben estar del mismo color. Un espacio acogedor y mullido del que nadie querrá salir en todo el día. El espacio ideal para una persona creativa. Las sugerencias siempre serán útiles pero el resultado final viene de parte de quien ocupará este dichoso espacio en el que surgirán las mejores ideas.

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